Instituto de Docencia Universitaria PUCP

20 de Agosto de 2010

Ing. Hugo Sarabia Swett: “No hay nada que me dé más satisfacción que dictar clases”

Lleva más de 50 años dedicado a la docencia en nuestra Universidad, ha ejercido importantes cargos como ingeniero y fue rector de 1989 a 1994. Este viernes, será distinguido como Profesor Emérito del Departamento Académico de Ciencias. La cita será a las 12:15 p.m. en el Auditorio de Derecho. Conversamos con él sobre sus recuerdos, su gestión y recordamos anécdotas de sus años como profesor.

Fue rector durante los años más difíciles de la violencia política que padeció nuestro país, pero consiguió mantener la casa en orden. ¿Cómo lo logró?

La Universidad funcionó regularmente gracias al trabajo de todos. No tienes idea de cómo ayudaban todos, no había quejas, lo único que sabían es que tenían que esforzarse por el buen funcionamiento de la Universidad. Yo me sentí muy apoyado. Venía a trabajar con gusto porque entrar al campus era entrar a otro mundo, sin pintas, con flores, con jardines cuidados. Todos colaboraron y pudimos pasar la época más difícil.

También enfrentaban el problema económico.

Así es, en esa época el principal problema fue el económico porque cambiaron todas las formas de sostenimiento que tenía la Universidad, ya no teníamos más la subvención del Estado. Yo siempre digo que esto fue favorable porque nos obligó a reaccionar y a buscar nuevos ingresos. Por primera vez, impulsamos los cursos de extensión, se crearon algunas unidades, nos preocupamos por conseguir que la Universidad diera más ingresos. Además, se fortaleció mucho Plaza San Miguel, que ahora es uno de los centros comerciales más importantes. Se crearon el Instituto de Idiomas, el CEPREPUCP y el Centro Cultural, que se fundó para que la Católica pudiera salir, pues estaba muy encerrada en su campus.

¿Cuál es la mayor satisfacción que le da la docencia?

Nosotros primero nos iniciamos como jefes de práctica y después, según nuestro desempeño, nos invitaron a enseñar un curso, pero todos eran por horas, así que seguíamos trabajando en nuestras carreras. Sin embargo, muchos, como yo, optamos por ser profesores a tiempo completo cuando nos lo ofrecieron.

¿Perteneció a la primera generación de profesores a tiempo completo?

A la primerísima. La docencia es así: al que le gusta, le va ganando y llega un momento en que su dedicación es solo a eso. Con seguridad, para mí no hay nada que me dé más satisfacción que dictar clases.

¿Ha pensado en retirarse de la docencia?

Es difícil, pero pienso que muy pronto, pues ya me jubilé. Ahora vengo a dictar mi curso, el semestre pasado tuve como 100 alumnos en dos secciones solamente de una especialidad, pero ya tendré que irme convenciendo de que en un momento muy cercano dejaré la docencia, pero será muy difícil.

¿Cómo ve a las nuevas generaciones de alumnos?

Es interesante para mí pues, a través de 50 años enseñando, me he percatado de que ha cambiado mucho el comportamiento y la forma de estudiar de los alumnos, pero no está mal. A mí me pasa lo que imagino le pasa a la mayoría con sus hijos: uno siempre los ve así, uno no siente la transición brusca de su crecimiento.

Ingeniero, ¿cuál es su parecer sobre el litigio con el arzobispo de Lima?

Se quiere hacer parecer que existe un problema entre la Universidad y la Iglesia católica, pero ese problema no existe. Tampoco es cierto, tal como aparece en un periódico, que no es la primera vez que la Universidad se enemista con la Iglesia católica. Eso no es cierto. Lo que sucedió fue un incidente con el cardenal Landázuri cuando era el Gran Canciller, pero él lo tomó como una cuestión personal. El cardenal no estuvo de acuerdo con una decisión que tomaron las autoridades de la Universidad y simplemente decidió aislarse de su cargo como Gran Canciller, pero me consta que en ningún momento él intervino señalando que el pleito era con la Iglesia católica. Tan es así que pasado un tiempo, siendo rector el Dr. Tola, fue recibido por el Papa como rector de la Universidad y, más aún, la Santa Sede certificó su nombramiento y su aceptación como rector en el periodo en el que todavía estaba la separación personal del cardenal Landázuri.

¿Y cómo fue esta la relación durante su gestión?

Cuando fui elegido, uno de mis primeros actos fue ir a saludar al cardenal como Gran Canciller. Él me recibió de muy buena manera, como siempre era, muy atento, muy servicial, muy sencillo. Yo lo invité a visitar la Universidad y vino. Antes del mes de mi elección hubo un acto en el Palacio Arzobispal presidido por él, donde efectué mi juramento ante el Gran Canciller como rector de la Universidad. Entonces, ¿cuál era el pleito que dicen había con la Iglesia católica? Nunca, en ese periodo largo que estuvo alejado de la Universidad, el cardenal Landázuri usó su cargo para inmiscuirse en asuntos de la administración de la Universidad. Creo que hoy es algo similar, lo que pasa es que las personalidades son diferentes.

La ceremonia de reconocimiento como Profesor Emérito del Departamento Académico de Ciencias será transmitida en vivo.

Mira la entrevista en video en la que el Ing. Sarabia recuerda sus años como rector durante la crisis de los ochenta.

Entrevista: Derry Díaz

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